Imagen de Logotipo de Por el perro 50x50Viviendas en alquiler que admiten mascotas.

Nuestra aventura y desventura para encontrar una casa de alquiler donde admiten a nuestras mascotas ha sido un duro golpe para nuestras ilusiones.

En uno de los portales más importantes de búsqueda de vivienda Idealista existe el filtro de Admiten mascotas, y si desde la principal añades ese filtro descubrirás el pequeño % de alquileres que admiten mascotas, en Madrid hoy existen 14.322 viviendas en alquiler publicadas en dicho portal, tras el filtro se te quedan solo 1.344, solo un 9% del total de las viviendas en alquiler que figuran hoy.

Pero es real eso de que admiten mascotas? Si al pequeño % de viviendas que parece que admiten mascotas le sumamos que en la mayoría de los casos, y hablamos desde nuestra experiencia, descubrimos que no es del todo cierto siempre y cuando no tengas un perro pequeño, que no haga ningún ruido y al cual prácticamente ni se le vea.

Imagen de Logotipo de Por el perro 50x50 Nuestra experiencia con el alquiler que admite mascotas

Y ahora os queremos contar nuestra propia experiencia: Vivimos con un total de 6 preciosos perros. Los tenemos de todo tipo: 3 hembras y 3 machos; dos de ellos son labradores, otra es una bretón, otro un mastín, la quinta una podenco y el último un mestizo de braco. Quitando a uno de los labradores son todos mayores (alrededor de 10 años) y por tanto bastante tranquilos. Por supuesto ladran pero mas bien poco: cuando llaman al timbre, cuando llegas a casa y poco mas. Normalmente ladran por poco tiempo y rápidamente vuelven a sus camas a tumbarse y descansar.

Hasta aquí todo mas o menos normal, pero en nuestro deseo se encuentra vivir en un lugar diferente. Por lo general no vemos nada que entendamos encaja en nuestra búsqueda, pero en este caso nos llevamos una alegría puesto que una estupenda casa a un precio razonable, y sobre todo con el filtro de «se admite mascota» activo, nos esperaba!!

Con ilusión fuimos a ver la casa, y aunque la visita resultó un caos porque nos hicieron coincidir con otros dos grupos de personas nos convenció para ir a vivir a ella, era perfecta! Se lo decimos a la dueña que nos pide nuestros datos económicos, se los mandamos y apenas un día después nos responde que si, nos la alquila a nosotros! Gran alegría para todos: los perros y nuestras dos hijas.

Imagen de Logotipo de Por el perro 50x50 Empiezan los problemas y todo se tuerce

Por desgracia la felicidad nos iba a durar poco. Un par de días después quedamos nuevamente en la casa para entregar una cantidad a cuenta de reserva. De camino allí nos damos cuenta que, dado el caos de la visita del primer día, no hemos hablado de los perros.

Se nos plantea la opción de permanecer callados, no decir nada y con el contrato bajo el brazo ir allí con nuestros animales. Esta opción es descartada prácticamente al momento, no somos así y no queremos que nuestras hijas vean ese ejemplo. Además es evidente que en breve algún vecino verá a los animales y llamará a la sorprendida dueña, razón por la cual tampoco planteamos la idea de decir que tenemos solo 2 o 3 perros. Somos la familia que somos y estamos orgullosos de ello.

La idea que se nos antoja perfecta se tuerce desde el primer momento: según llegamos todo son sonrisas, abrazos, buenos gestos y caras con la dueña y su marido, pero rápidamente se transforma al oír que vamos con perros. Y cuando oyen la mágica cifra de seis sus caras son todo un poema. Total que a pesar de ello nos aceptan la reserva y nos vamos todos del lugar con cara de circunstancias.

Pero sabemos que allí no nos quieren. No quieren a nuestros perros, y por tanto no nos quieren a nosotros. El problema es que no han tenido el valor a manifestar sus ideas ¿Continuamos aún así adelante?. El riesgo de hacerlo es que a los pocos meses nos echen de la casa y nos quedemos en la calle, sin casa y sin colegio nuevo para las niñas. No podemos correr ese riesgo sin un mínimo de garantías así que les preguntamos por mensaje «¿Estáis seguros?». Ahora si, sin tener que hacerlo a la cara se sienten al fin libres de decirnos que no quieren alquilarnos nada.

Imagen de Logotipo de Por el perro 50x50 La conclusión

Ahora solo nos queda consolar a las niñas que ya se veían en una casa nueva donde querían ir, y enterrar nuestra propia desilusión. Eso si, la familia sigue toda junta, feliz y unida ante cualquier circunstancia.

En cuanto a la conclusión que nos queda de todo esto es evidente: la gente no acepta a los animales. Es decir, a todos (muchos… ¿algunos?) nos gusta verlos en casa de los demás, acariciarlos y reír por sus gracias, pero después que no se acerquen mas.

¿Alquilo una casa vacía? Incluyo que se «admiten mascotas» como mero reclamo publicitario, porque realmente es probable que tan solo acepte un precioso pez dando vueltas en su acuario. ¿Un perro? ufff, muchos pelos, ladridos, se mean y cagan por toda la casa… poco importa que expliques que es un animal tranquilo, que se le pasea y limpia a diario, que prácticamente ni se le oye ni se nota que esta ahí… es un perro y por tanto no le queremos allí (mucho menos si hay mas de uno).

¿Acaso existe el ruido cero en una casa con perro? seguro que no. Los perros ladran, pero al igual que los niños lloran y juegan, o los adultos hablan. Una casa genera miles de ruidos al día: pequeñas obras, objetos que llevamos de aquí para allá, algo se nos cae… sin pensar en gente menos respetuosa que pone música a todo volumen u organiza fiestas sin fin obviando el descanso ajeno. Todo esto fastidia por supuesto, pero ojo, si tienes un perro no te quiero ahí. Que triste realidad.

 

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